
THE APEX TIMES
Las Vegas remontó una desventaja de nueve puntos en la segunda mitad y derrotó 38-33 a Nueva York en MetLife Stadium, apoyado por tres pases de anotación de Kirk Cousins y un regreso de patada de salida de 95 yardas de Dylan Laube.
Los Raiders pusieron fin a una racha de cuatro derrotas consecutivas el lunes por la noche, superando a los Jets 38-33 en su visita a MetLife Stadium. El triunfo fue especialmente valioso para Las Vegas, que llegó al juego con la necesidad clara de recuperar terreno en la temporada 2026.
El guion inicial fue cuesta arriba. En la primera mitad, Nueva York anotó en sus cinco primeras series ofensivas de los dos primeros cuartos para construir una ventaja de 23-14 antes del descanso. Del lado de Las Vegas, la ofensiva solo encontró la zona de anotación en su primera serie, con un pase de Kirk Cousins a Brock Bowers, y después no volvió a convertir antes del medio tiempo.
La diferencia anímica llegó desde los equipos especiales. Dylan Laube devolvió una patada de salida 95 yardas para touchdown y se convirtió en el primer jugador de los Raiders en lograr un touchdown de este tipo desde octubre de 2011 (Jacoby Ford ante Cleveland). Esa jugada mantuvo a Las Vegas a distancia mientras el partido se encaminaba al descanso.
Tras el 23-21 en el inicio del tercer cuarto, cuando Cousins conectó otra vez con Bowers, los Jets respondieron con una serie rápida para volver a ampliar a 30-21. Fue entonces cuando la remontada tomó forma: Las Vegas marcó dos touchdowns consecutivos en series largas de más de cuatro minutos cada una y terminó tomando una ventaja que ya no soltó, con Cousins y Jalen Nailor como protagonistas en el tramo clave.
Cousins cerró una actuación de alto impacto ofensivo: 19 completados en 26 intentos para 247 yardas, tres pases de anotación y cero intercepciones, además de sumar un touchdown por tierra. Brock Bowers registró siete recepciones para 92 yardas y dos anotaciones, y el equipo terminó alcanzando su mayor producción ofensiva de la campaña con 38 puntos. En los últimos momentos, una intercepción de Jeremy Chinn aseguró el desenlace, después de que Geno Smith buscara un cierre dramático.
En términos de contexto dentro del juego, el cuerpo técnico de Las Vegas atribuyó la mejoría al ajuste del descanso y a la intensidad posterior, destacando que el partido se definió en los cuatro cuartos y que la defensa logró forzar despejes clave, además de la intercepción final. Con el resultado, Las Vegas mejoró su marca a 4-4 y consiguió su segunda victoria de la temporada luego de ir abajo por al menos nueve puntos en la segunda mitad.